El faro de Contis Plage

El Faro de Contis es, probablemente una de las construcciones más espectaculares de Las Landas. Desde su cima se puede observar una panorámica -abarca muchísimos kilómetros- excelente en la que aparecen las características principales de esta región: playa interminable, cientos de hectáreas de pinos y los coquetos y cuidados pueblecitos costeros.

El faro de Contis es el único existente en toda la región de Las Landas, y tiene una curiosa  peculiaridad: no está, como es habitual, junto al mar, sino que se erige en pleno bosque, a unos 500 metros de la playa. La razón es simple: el terreno junto al mar es de suelo dunar, peligroso para una edificación de estas características, por lo que hubo que construirlo sobre terreno boscoso, más firme.

Está pintado con una doble espiral negra, por lo que forma parte de los tres únicos faros del mundo de categoría "Barber-Pole" que poseen este motivo, junto con los faros de Cape Hatteras en Carolina del Norte y de St Augustine en Florida.

La visita al faro se puede realizar desde mayo hasta septiembre. En mayo, junio y septiembre está abierto los fines de semana y días festivos desde las 14:00 hasta las 18:00 horas. Desde el 5 de julio hasta el 31 de agosto abre todos los días de 10:00 a 12:00 h. y de 15:00 a 19:00 horas.

El precio de la entrada es de 3 euros, pero los niños de 3 a 12 años pagan solamente 1 euro y los menores de 3 años tienen entrada gratis.

Sus 39 metros de altura se ascienden a través de una escalera de caracol que tiene 183 escalones y que culmina en una pequeño habitáculo donde se sitúa el impresionante aparataje óptico.

Éste está formado por una lámpara halógena de 180 watios (que sustituyó una bombilla de 1500 w. instalada en 1951) que emite cuatro señales cada 25 segundos, destellos enviados a alta mar y que alcanzan una distancia de alrededor de 42 Km.

Al atravesar una pequeña y baja puertita se accede al mirador del faro. Si se tiene la suerte de disfrutar de un día soleado y luminoso, la vista es tan espectacular como característica de la región landesa.

Hectáreas interminables de pinos, un coqueto y cuidado pueblecito tras la duna que da acceso a la playa y al fondo el mar son los elementos que conforman este paradisíaco paisaje.

Un poco de historia

Hasta 1790, la mayor de las dos torres de la Iglesia de Santa María de Mimizan servía de referencia náutica, facilitando la navegación durante el día en esta parte de la bahía de Bizkaia. Se derrumbó en esa fecha por obsolescencia y falta de mantenimiento. En 1856, la Comisión Faro decidió, bajo los auspicios de Napoleón III, mejorar los dispositivos de navegación de este sector a través de la construcción de un nuevo faro, que se situaría a medio camino entre Biarritz y Arcachon. La construcción del faro Contis-les-bains, como se denominaba entonces el municipio, se ordenó por decreto de Napoleón III en 1860.

Los trabajos comenzaron en 1862 bajo la dirección de historiador e ingeniero Frederic Ritter. En aquel entonces se accedía a la cúpula por una escalera de hierro fundido de 183 peldaños. Su altura total era de 41,5 m y la altura de su foco es de 39 m. La iluminación alcanzaba los 80 km. La lámpara funcionaba en una primera etapa con aceite de colza, utilizándose también aceite de ballena. La obra sufrió un cierto retraso, debido a la mano de obra y a la aplicación insuficiente de las dificultades técnicas. La altura de once metros de la duna sobre la que se construía fue un obstáculo importante. Además, la empresa encargada de los trabajos fue a la quiebra en 1863, siendo finalizada la obra por una nueva firma.

En 1873, un terremoto sacudió el edificio, provocando la aparición de grietas en las paredes y las fugas de mercurio. Dsde 1917 hasta 1928 hubo importantes fallos en el sistema, por lo que hubo de ser reemplazado. Originariamente en blanco, el faro fue embellecido en 1937 y decorado con dos bandas negras en forma de doble tornillo de Arquímedes por el pintor local Bellocq, sitúandose así en la categoría de los faros "polo de barbero" (el nombre de las tiendas de barbero en los Estados Unidos), caracterizados por ser en blanco y negro con dos bandas negras que realizan un devanado alrededor del cuerpo del faro.

El 21 de agosto de 1944, el ejército alemán explosionó la cúpula antes de abandonar Contis. Gabriel Brouste, empresario de Saint-Julien-en-Born, continuó con los trabajos de rehabilitación en octubre de 1948. En 1950 se redujo significativamente la potencia de la lámpara para ponerla a 42 km y se invirtió la dirección de rotación de la viga. Su escalera reformada cuenta ahora con 192 peldaños.

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